|
1.
Administrar
los sacramentos, previa preparación, a los miembros de la Fuerza Pública
que soliciten o requieran de acuerdo con la circunstancias.
2.
Impartir
cursos de instrucción ética en las escuelas de los lugares de adiestramiento,
comisarías y diferentes unidades de la Fuerza Pública.
3.
Participar
en los cursos de formación impartidos por la Academia de la Fuerza Pública,
los cuales no tendrán carácter obligatorio, y no pondrán ser tomados en
cuenta como parte del currículum, ni como motivo para generar ascensos.
4.
Suministrar
servicios de consulta y orientación espiritual, religiosa y moral.
5.
Oficiar
celebraciones religiosas en las instalaciones de la Fuerza Pública.
6.
Organizar
“Convivencias “ y “ Cursillos “.
7.
Bendecir
e inaugurar instalaciones y equipos para uso de los
miembros de la
Fuerza Pública.
8.
Prestar
servicios en los casos y situaciones de emergencia que se presenten de
acuerdo con los requerimientos que le haga el Director de la Fuerza Pública.
9.
Planear con
comandantes de la unidad y el consejo de pastoral para que sean involucrados
y asuman responsabilidades de acción y testimonio. Formarlos en la misión de
ser testigos de Cristo en la Fuerza Pública.
10.
Formar policías que
sean modelo de buen cristiano, de santidad, honestidad, con valores éticos y
morales y un líder que trabaje por la justicia y la Paz. (Guardián y
constructor de la justicia y la
Paz).
|