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1.
Brindar
a los miembros de la
Fuerza Pública las oportunidades y facilidades
correspondientes para cumplir con sus deberes religiosos.
2.
Motivar
a los miembros de la
Fuerza Pública para que cumplan celosamente la misión de
reguardar el orden y la moral Pública.
3.
Resaltar
los valores espirituales, religiosos y morales para hacer de cada miembro de la Fuerza Pública un
mejor servidor y un modelo de conducta en sus relaciones sociales y familiares.
4.
Definir
las labores Pastorales con los Párrocos Personales y los Capellanes.
5.
Dar
una formación integral a los Capellanes para realizar una labor pastoral en
comunión y participación. Que los Capellanes conociendo la realidad tan particular de la Fuerza Pública
responda a los retos de lo mismo como un cuerpo colegiado y unido por la
acción del Espíritu Santo.
6.
Planificar
la acción pastoral hacia el medio Policial en una Formación Ética y Moral,
Teológica y Pastoral bien clara y definida. Es urgente que la Iglesia sea madre y
maestra y forjadora de conciencias en los Policías de la Fuerza Pública.
7.
Trabajar
en Equipo Sacerdotes y Laicos Policías comprometidos para que la V.E.F.P. tenga liderazgo y
forme líderes con valores éticos y morales que sean capaces de transformar la
realidad Policial y sean constructores de la Seguridad y de la Paz. Que la Evangelización
involucre a todos los estamentos y organización Policial.
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